Reforma Fiscal: Presente y Futuro

Ahora que ya ha sido aprobada en lo general, y en lo específico se encuentra avanzada en las cámaras de senadores y diputados, se puede emitir una opinión más objetiva de que representa dicha reforma y sus posibles efectos a la economía mexicana.

Antes que nada, debo recalcar que el objetivo primordial de la administración pública, en teoría, es recaudar lo suficiente para sus gastos operativos y además, para cumplir con el plan de desarrollo en turno en beneficio de sus habitantes sin caer en un déficit que sea contraproducente.

Sin embargo, la realidad es que, de los 34 países integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México es la nación que ocupa el último lugar en cuanto a recaudación fiscal como porcentaje de su producto interno bruto, con un 18%, contrario a Dinamarca, que obtiene más del 48% de sus ingresos de esta forma.
Por lo que en nuestro país, no solo es el problema la baja recaudación, sino también la mala planeación y aplicación del recurso, y sobre todo la transparencia del mismo, por lo que cualquier reforma fiscal debería de estar enfocada no solo a aumentar la recaudación a través de propuestas efectivas y eficientes, sino también al ahorro que viene con una buena planeación y ejecución de los recursos y de la rendición de cuentas transparente. Elementos de los que carece, hasta el día de hoy, la llamada coloquialmente “miscelánea fiscal”.

Lo desafortunado del caso, es que, teniendo la oportunidad hacer bien las cosas para variar, la propuesta aprobada ha sido tomada con negatividad en el panorama nacional e internacional, por lo que en lugar de ser un impulsor de la economía y hacer más atractivo al país ante las inversiones extranjeras, está produciendo un efecto adverso al exprimir más a la clase media y al ciudadano común, mientras las grandes empresas permanecen intactas.
Por lo menos son 30 grandes empresas en México las que no pagan los impuestos que deberían, entre las que destacan: Cemex, Telcel, Telmex, Grupo México, Kimberly Clark, Bimbo, Grupo Carso, Grupo Maseca, Walmart, Grupo Televisa, Palacio de Hierro y Liverpool, entre otros, obtuvieron ganancias por 1 billón 14 mil 983 pesos, y sin embargo pagaron impuestos por menos del 5% de sus ventas.

Por lo que dejo a criterio de ustedes lectores las siguientes preguntas:

¿La reforma busca aumentar su base equitativamente entre los distintos actores de la economía mexicana?

¿Beneficiará en el largo plazo a la economía mexicana y a la administración y transparencia del recurso?

El presente pinta gris, y el futuro no parece muy distinto de ese color.

ME Rodrigo Correa

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