MIST, ¿El Futuro?

MIST es un neologismo que hace referencia a las economías de México, Indonesia, Corea del Sur y Turquía. El término fue acuñado por el economista británico Jim O’Neill, presidente del gigante financiero Goldman Sachs y también autor del término BRIC (referente a las economías emergentes más desarrolladas en los últimos diez años, Brasil, Rusia, India y China).

El término se utiliza principalmente en las esferas económica y financiera, así como en el mundo académico. Su uso ha crecido especialmente en el sector de la inversión, donde se utiliza para hacer referencia a las economías emergentes que por su área geográfica, demografía, producto interno bruto, fuerza de trabajo y sobre todo potencial económico, están proyectadas para convertirse en actores importantes de la economía mundial en el mediano y largo plazo.

En lo que respecta a México, los especialistas consideran que debido al rápido avance de la infraestructura, el aumento de la clase media y la disminución de las tasas de pobreza, se espera que tenga un PIB per cápita más alto que todos excepto tres países europeos para el año 2050, esta nueva riqueza contribuirá a la economía del país mediante la creación de un mayor demanda doméstica que a su vez creará  más puestos de trabajo.

Por otra parte, gracias a su gran población, Indonesia se encuentra proyectada para ocupar el séptimo lugar en cuanto a producto interno bruto para el año 2050. Tiene una economía mixta en la que tanto el sector privado como el gobierno juegan un papel importante. Es la economía más grande en el sudeste de Asia y es ya un miembro del G20.

El milagro asiático, Corea del Sur, es por mucho el país más desarrollado en comparación al BRIC y al MIST, gracias a tasas de crecimiento sostenidas de entre el 4-6% anual y su enfoque en productos y servicios de alta gama, está pronosticado sobrepasar en términos de producto interno bruto a Estados Unidos para el año 2050.

Por último, Turquía ha sabido aprovechar su exclusión de la zona europea y del euro para convertirse en una de las economías de mayor potencial en la última década al crecer a una tasa promedio de 7.5% del 2002 al 2006. Por otra parte Estambul se ha convertido en la capital financiera de Europa del este, consolidando su posición en la zona.

Si utilizamos los pronósticos mundiales como una guía ante la incertidumbre que representa el futuro, es un buen augurio saber al día de hoy existe la posibilidad latente de convertirnos en un país desarrollado, y eso, muy pocas naciones pueden siquiera soñarlo.

M.E. Rodrigo Correa San Martín

 

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