Consumismo

¿Cuándo fue la última vez que compraste algo que realmente necesitaras?

“Vivimos en una sociedad en donde se ha dejado de apostar por el crecimiento personal, el ahorro e incluso por la generación de la riqueza.   Hoy en día se consume por aparentar y no por tener”.

El consumo es una actividad necesaria para la vida del hombre y su subsistencia además de ser una fuente generadora de empleos; pero el hecho de consumir más de lo que necesitamos con el fin de satisfacer deseos espirituales o de pertenencia nos ha hecho caer en el consumismo.

El consumismo es una actividad relativamente nueva, ya que lleva menos de un siglo, sus comienzos se suponen a partir de la necesidad de un país en graves problemas económicos (EUA-Gran depresión 1929) y una de sus respuestas ante el problema, el fomentar el consumo a como dé lugar.

Bernard London en 1932 propuso un modelo de producción el cual establecía que los productos tuvieran una vida útil más corta teniendo como objetivo principal incrementar el consumo, maximizar los beneficios y generar empleos, dicho modelo fue llamado “obsolescencia programada”, el modelo fue aceptado parcialmente en aquella época, pero no fue sino hasta la década de los 50’s donde cobró fuerza y vino a convertirse en el motor secreto de nuestra sociedad de consumo.

La obsolescencia programada, trajo consigo cambios radicales en la forma como se producía, cuando antes la prioridad era crear artículos útiles y durables, ahora, con la aplicación de este modelo la prioridad fue y es el crear artículos desechables, con calidad inferior y no siempre tan útiles como lo aparentan.  Al mismo tiempo detonó un crecimiento económico muy grande, las empresas crecieron exponencialmente a la vez que el consumismo se iba arraigando en la mente de las personas como un nuevo modo de vida.

El crecimiento que tuvo la economía a nivel global a raíz de replantear el cómo se ofrecía un producto al consumidor -  ya no era ofrecer un producto que cubría una necesidad, ahora la estrategia era el seducir al consumidor y crearle necesidades – desbalanceó la concepción de adquirir algo y alimentó e hizo crecer un monstruo que hoy en día se ve imponente y al parecer ahora somos completamente victimas pasivas de él. Éste crecimiento económico-industrial-global desmesurado alimentado por un consumo desenfrenado trae consigo un círculo vicioso que tiene implicaciones realmente alarmantes a nivel psicológico, sociológico, financiero y ambiental.

El impacto psicológico que arrastra el consumismo básicamente es la pérdida de identidad, si no se está dentro de lo que marcan los cánones del momento, si no es adecuado dentro de tu círculo social, si no lo aprueban las revistas y los medios entonces no estás “a la moda”.    La necesidad de validarse ante los demás antes que validarse ante uno mismo deja la puerta abierta a múltiples padecimientos asociados a la falta de autoestima, así como a la alta vulnerabilidad a las campañas publicitarias, inseguridad, etc.

El impacto social va muy de la mano con el impacto financiero (finanzas personales), ya que el querer llevar un estilo de vida acorde al entorno y no a nuestros ingresos detona una necesidad de obtener créditos para poder consumir algo que en la mayoría de los casos no necesitamos, acarreando deudas muy largas incluso a veces más largas que la vida útil del bien o servicio que adquirimos.   Es aquí donde la presión del entorno y nuestra falta de conciencia nos hacen tomar decisiones que ponen en peligro nuestro ingreso y nuestra capacidad de generar patrimonio, sin mencionar que hemos entrado en absurdos como pagar precios irreales por productos que no ofrecen nada más que estar a la moda.

El impacto ambiental es un tema sensible y muy amplio, ya que en este frenesí por el consumo irresponsable, impulsivo y superfluo es igual de desmedido que los desechos que se generan ¿A dónde van todos los desechos? ¿Realmente todo se recicla? ¿Qué tanto se aprovecha de ellos?   Escasez de recursos naturales, alteración del ecosistema, condiciones deplorables en países pobres (continente Africano) donde gran parte de este desperdicio va a dar, son algunas consecuencias del consumismo, algo que deja que pensar al momento de comprar solo por aparentar y no por tener.

No podemos dejar atrás la afectación que tiene el consumismo en la convivencia familiar. Anteriormente los fines de semana las familias ocupaban su tiempo libre para ir al parque, jugar en familia, comer y pasar tiempo en casa, dichas costumbres han quedado a un lado, ahora los fines de semana pareciera que el punto de reunión de las familias son los centros comerciales los cuales han pasado a ser “centros de inclusión social” en donde encontramos todo tipo de bienes y servicios.

Entonces podemos darnos cuenta que el objetivo del consumismo es apartar a la población de sus verdaderas ilusiones y necesidades dejándola satisfecha en cuánto a sus deseos de pertenencia así como impactar seriamente en los recursos materiales y el equilibrio ecológico. Así que la próxima vez que vayas de compras pregúntate que tan necesario es el producto o servicio que deseas adquirir o sí solo lo estás comprando por no sentirte fuera de moda.

M.E. Fernanda Valdés Ferrer, Maestra en Economía y Negocios y Licenciada en Contaduría Pública y Finanzas @ferrisval

L.N.I. Guillermo Andrés Gómez García, Licenciado en Negocios Internacionales

¿Te gustó? ¡Comparte!